Sin más ropa que tu piel
La noche me acerca la realidad de tu cuerpo, me boceta la mayor parte de tus lunas, me hace soñarte y desearte sin la piel de tu ropa para dejarme al descubierto la ropa de tu piel desnuda.
Redescubro la caída de tu pelo... El último mechón que ondula sobre tus hombros, junto a tu cuello, parece indicar un camino seguro para mis labios. Podría seguir con ellos la estela de ese mechón que se une al largo collar, invitando a recorrer sus cuentas, su forma, descendiendo, cuenta a cuenta, argolla a argolla, por tus pechos hasta tu vientre, en el límite de la frontera de tu pubis, para volver a subir, cuenta a cuenta, argolla a argolla, hasta que regresen mis labios al punto de partida.
Contémplate tú misma en el espejo de la noche. Observa el camino trazado por el collar sobre tu cuerpo. Fíjate ahora en tus labios. El inferior, levemente mordisqueado por tus dientes... Insinuantes, seductores...
Descúbrete así, sin la piel de tu ropa, sin más ropa que tu piel desnuda, sometida a mi antojo...
Al antojo de mis labios que descienden y ascienden por el camino que traza tu collar sobre tu cuerpo...
Redescubro la caída de tu pelo... El último mechón que ondula sobre tus hombros, junto a tu cuello, parece indicar un camino seguro para mis labios. Podría seguir con ellos la estela de ese mechón que se une al largo collar, invitando a recorrer sus cuentas, su forma, descendiendo, cuenta a cuenta, argolla a argolla, por tus pechos hasta tu vientre, en el límite de la frontera de tu pubis, para volver a subir, cuenta a cuenta, argolla a argolla, hasta que regresen mis labios al punto de partida.
Contémplate tú misma en el espejo de la noche. Observa el camino trazado por el collar sobre tu cuerpo. Fíjate ahora en tus labios. El inferior, levemente mordisqueado por tus dientes... Insinuantes, seductores...
Descúbrete así, sin la piel de tu ropa, sin más ropa que tu piel desnuda, sometida a mi antojo...
Al antojo de mis labios que descienden y ascienden por el camino que traza tu collar sobre tu cuerpo...
















14 alunizaron:
No me lo puedo creer! ¿ Será posible que haya tenido el placer de leeros la primera? Me presento,soy Leti,y os leo a escondidas.Me teneis enganchada.Sois poesía pura.Sería vano tratar de explicaros lo que transmitís,lo que transmites con tus palabras.Simplemente,enhorabuena.Seguiré leyéndoos..a hurtadillas,para luego ir corriendo a la cama a evocar vuestro mundo.Besos a los dos.Y gracias por regalarnos vuestras palabras.Leti.
¡Síiiiiii!!!! ¡Nueva huella en tu orilla!!! Cuando entro y descubro una imagen nueva, preparo a mis sentidos para el bombardeo de sensaciones al que serán sometidos... Comienza la primera línea y... ¡perdición! Ya no hay vuelta atrás... no paran de brotar más y más emociones...
Esta vez fue inevitable, como tantas otras veces,...
El collar marca el inicio de un camino que te pertenece, que recorres y reconoces como tuyo... La invitas a mirarse en el espejo de la noche, fiel reflejo de todas vuestras Lunas, de cada una de vuestras caricias y susurros,... ¡Y yo que creo que el único espejo que le vale es el de tus ojos!
Cuando ibas subiendo para volver al punto de inicio que marcaba el collar... volví a empezar el texto, para volver a disfrutar de ese recorrido mágico...
Lo bueno de los collares es que son infinitos, por cerrarse en un cículo... así que tengo excusa para leerte y leerte en esta entrada, y tú para recorrer el cuerpo de tu princesa eternamente... jejeje!
¡Cómo me ha gustadooo!!! (Joé, vale, no es una novedad!jajaja)!
Mil besos circulares... infinitos!
Es fácil quedar enganchada a tus palabras, y digo yo ¿como es posible que un texto, aparentemente inocente, provoque esas sensaciones parecidas a encontrarse en presencia de los ángeles?. Ay, dios, que desbarro y no se ni lo que me digo. Casi que voy a corroborar lo dicho por Black y así me relajo y puedo volver a releer.
Besos
Marcelo me uno a la familia en su apreciación...
Sigo leyendo en Tu círculo infinito.
Besos borrascosos
"Descúbrete así, sin la piel de tu ropa, sin más ropa que tu piel desnuda, sometida a mi antojo..."
:)
Le pides, casi como una orden susurrada, que se descubra así... Así, como tú la ves. Como tú la quieres ver, como la sueñas y la deseas...
Así se verá con tus ojos. Como la princesa que es para ti. Como el tesero más preciado de la tierra.
Tú la descubres y luego le descubres a ella lo que encontraste... Y le muestras las coas hermosas que hallaste... su propia luz, ésa que quizás ella, deslumbrada, no es capaz de ver.
De nuevo, no he podido evitar evocar una poesía preciosa, ésta vez de Jose Angel Buesa...:
Yo he visto perlas claras de inimitable encanto,
de esas que no se tocan por temor a romperlas.
Pero sólo en tu cuello pudieron valer tanto
las burbujas de nieve de tu collar de perlas.
Y más, aquella noche del amor satisfecho,
del amor que eterniza lo fugaz de las cosas,
cuando fuiste un camino que comenzó en mi lecho
y el rubor te cubría como un manto de rosas.
Yo acaricié tus perlas, sin desprender su broche,
y las vi, como nadie nunca más podrá verlas,
pues te tuve en mis brazos, al fin, aquella noche
vestida solamente ¡con tu collar de perlas!
........
Muchos besos, poeta.
Desnuda para ti, sin mas ropa que su piel y el brillo de esas perlas al atardecer, esperando ansiosas el calor de tus labios y las caricias de tus manos
Besotes para el finde
Lágrimas de mar
Sigo visitando esta orilla, disfrutando de sus lindos escritos..me haceis mucha compañía mientras estoy encerrada entre estas cuatro paredes del hospital..gracias,,
besitos dulces..
No habría mejor vestido que el rastro de tus labios sobre su piel...
Besos como siempre cautivador.
uff siendo collar entre las sombras provocadas por la luz de la luna, perdiendose en cada descenso de tu boca por las cuentas, enloqueciendo en cada subida por las argollas, sometida o entregada
Un susurro ardiente
Tú si que sabes descubrir su piel, con cada detalle, con cada descripción se ve tu amor, se ve la ternura con la que la mimas...es lo precioso de leerte, que tus palabras van repletas de sentimientos y de caricias..
Nunca me cansa leerte..
Besos y cariños muy grandes
Las perlas siempre me han parecido un adorno de lo más sensual.
Lindo texto.
Preciosa foto.
Un abrazo Marcelo.
Tienes la facilidad de transmitir tantas sensaciones de las que compartís, a traves de tus palabras.
Y es que, ante tan situación de entrega, no hace falta ninguna ropa mas que su piel :)
Un abrazo
el camino seguro para mis labios.... leerte, recrearos, imaginaros...
Exquisito manjar para los sentidos...
Besos perversos
La piel. Esa sociedad que le teme al tacto, al roce.
Ahora en verano que el aire que entra por la ventana acaricia.
Esta sociedad está perdida sino recupera el tacto.
Antonio
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