La incógnita desnuda de tu carne
No precisas una cruz para ser diosa pero atada en la cruz te divinizas...
Tu cuerpo, como un aspa, la incógnita desnuda y nunca acabada de resolver, el enigma indescifrable de tu carne, la equis absoluta que marcara el punto exacto del amor en el mapa misterioso de tu alma...
Abiertos tus brazos y tus piernas, la cruz de tus puntos cardinales, la rosa de tus vientos y tus rumbos que descorren tu piel de parte a parte...
Te liberas en las propias ataduras que cercan tus muñecas y tobillos, en tu propia desnudez levemente reposada en la madera... Tu cruz sobre la cruz, la simétrica figura de tu cuerpo aspado sobre el aspa, la doble incógnita de tu piel vencida sobre la piel inerte del patíbulo...
Expuestos tus pechos y tu vientre al castigo de mis manos flagelantes, al placer de mi boca posesiva: la tortura de tu goce silenciado, el escorzo de tu cuerpo sometido... Tu sexo a la intemperie, en el vértice mágico de tus piernas abiertas y amarradas, ofrecido al empuje de mi sexo que te horada en la cruz como una lanza que acelerara la súbita y pequeña muerte de un orgasmo que tensa tu cuerpo desgarrado, que despeja y resuelve la incógnita desnuda de tu carne...
Tu cuerpo, como un aspa, la incógnita desnuda y nunca acabada de resolver, el enigma indescifrable de tu carne, la equis absoluta que marcara el punto exacto del amor en el mapa misterioso de tu alma...
Abiertos tus brazos y tus piernas, la cruz de tus puntos cardinales, la rosa de tus vientos y tus rumbos que descorren tu piel de parte a parte...
Te liberas en las propias ataduras que cercan tus muñecas y tobillos, en tu propia desnudez levemente reposada en la madera... Tu cruz sobre la cruz, la simétrica figura de tu cuerpo aspado sobre el aspa, la doble incógnita de tu piel vencida sobre la piel inerte del patíbulo...
Expuestos tus pechos y tu vientre al castigo de mis manos flagelantes, al placer de mi boca posesiva: la tortura de tu goce silenciado, el escorzo de tu cuerpo sometido... Tu sexo a la intemperie, en el vértice mágico de tus piernas abiertas y amarradas, ofrecido al empuje de mi sexo que te horada en la cruz como una lanza que acelerara la súbita y pequeña muerte de un orgasmo que tensa tu cuerpo desgarrado, que despeja y resuelve la incógnita desnuda de tu carne...
















10 alunizaron:
Y alguien se puede preguntar ¿no es una incongruencia querer tanto y a la vez utilizar un lenguaje de castigo?, hay muchos que ya lo han intentando explicar pero las palabras no sirven de mucho, hay que vivirlo, hay que vivirlo con la persona adecuada y entonces no importarán las explicaciones sinó la alegria de saber y poder sentir.
Pero Marcelo contigo sí se entiende, o al menos se vislumbra, esta aparente incongruencia, es un lujo contar con un Maestro en el arte de la palabra.
Y por cierto, leo este post con una carga fuerte de pasión, muy, pero que muy de mi agrado.
Gracias por el regalo de tus letras. Un beso
Tu prosa me ha hecho sentir amarrada a la cruz, los miembros en tensión, la piel tirante, los ojos vendados y la voz de mi Amo susurrante.
Que maravilla!!!
Que bueno disfrutar de nuestros roles con tanta intensidad.
Saludos cálidos y besos para tu princesa y para vos
flordelis {SAA}
El sacrilegio del amor vencido por el deseo, vencer y vencerse ante lo inevitable, dejarse crucificar por caricias y besos.
Besitos.
Hermoso sadopoema,
Madre del amor hermoso hijo, q me erizas la piel y todo, que forma tan bonita de contarlo...
Besos
Creo que hace mucho no leia una prosa en este contexto tan hermosa.
Besos
Menta
Marcelo como siempre un placer leerte.
Besos borrascosos
Es quizas entre el castigo y la recompensa donde esta el dilema...
Es en este punto donde talvez se entrecruzan nuestros deseos..pecados..necesidades...fantasias...caminando por la frontera de que queremos y lo que necesitamos..
Un beso
Bella foto...potentes palabras
Nunca vi un sometimiento más glorioso. Jolin, qué placer cuando te visito.
Mi respeto y mi caricia en tu mano querido.
Un poema intenso, un molino de deseo en medio del olimpo.
Un saludo
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