Vencida para alzarme
Te humillas como un modo de ensalzarte, para elevar sobre el suelo el pedestal de la gloria de tu cuerpo, para honrarte como diosa que esclavizas los miedos y recelos, que encadenas prejuicios prohibidos, que castigas afrentas y osadías de quienes no consiguen someterte y te saben, sin embargo, sometida, arrodillada, vencida de deseo y de placeres, pero libre... Absolutamente libre, desde tu humillación que te enaltece porque cada vez que caes sobre la tierra, aplastas y dominas todo aquello que oprimes bajo el peso de tu cuerpo.
Ante ti, mi desnudez que provocaste con tu propia desnudez interminable y siempre nueva, recién admirada por mis ojos que descubren inéditos rincones de tu piel y aquellos espacios dibujados de memoria en las noches de tu ausencia inevitable y que voy reconquistando conforme te desvisto.
Me gusta desnudarte, quitarte la ropa que te cubre, desabrochar botones, bajar cremalleras, soltar hebillas y desliar cordones, liberar tus pechos sujetados para volver a vestirlos con la piel de mis manos modelando sus contornos, deslizarte los suaves encajes de tus bragas para dejar al descubierto la doble sonrisa de tus nalgas y encontrar entre tus piernas el oasis de tu sexo humedecido.
Te desnudo y te impido desnudarme, te acaricio sin que puedas devolverme las caricias, deposito mis labios en tu cuello y tus mejillas pero le niego a tu boca el sabor de la mía, separados nuestros labios apenas por un par de milímetros de distancia... Y nuestros ojos, que se exploran, se conquistan, se dominan y someten antes de que un leve pestañeo deshaga la magia de un amor reflejado en las pupilas para crear la magia de un nuevo reflejo enamorado.
Obedeces mis órdenes apenas susurradas mientras me quito la ropa para calmar las urgencias de mi piel anhelante de tu piel desnuda... Tus manos a la espalda, la mirada baja, la pausada flexión de tus piernas para dejarte caer, levemente, contra el mundo, aplastado y dominado otra vez por tus rodillas... Mírame... Son mis últimas palabras antes de vendarte los ojos, de que tus labios perciban el roce de mi sexo como una invitación para tu boca, de que mis manos se enreden en tu pelo para marcar los compases precisos de cada movimiento de tus labios cercando la carne endurecida, atrapada, engullida, descarnada hasta el éxtasis del goce más profundo.
Tú vencida para alzarme, para hacerme gigante en tu propia pequeñez arrodillada, en tu veneración sin ataduras, en tu sensualidad postrada ante mis pies para anegar mi carne desde abajo, como una torrentera de deseo que se eleva hasta inundarme y ahogarme de gemidos placenteros...
Ante ti, mi desnudez que provocaste con tu propia desnudez interminable y siempre nueva, recién admirada por mis ojos que descubren inéditos rincones de tu piel y aquellos espacios dibujados de memoria en las noches de tu ausencia inevitable y que voy reconquistando conforme te desvisto.
Me gusta desnudarte, quitarte la ropa que te cubre, desabrochar botones, bajar cremalleras, soltar hebillas y desliar cordones, liberar tus pechos sujetados para volver a vestirlos con la piel de mis manos modelando sus contornos, deslizarte los suaves encajes de tus bragas para dejar al descubierto la doble sonrisa de tus nalgas y encontrar entre tus piernas el oasis de tu sexo humedecido.
Te desnudo y te impido desnudarme, te acaricio sin que puedas devolverme las caricias, deposito mis labios en tu cuello y tus mejillas pero le niego a tu boca el sabor de la mía, separados nuestros labios apenas por un par de milímetros de distancia... Y nuestros ojos, que se exploran, se conquistan, se dominan y someten antes de que un leve pestañeo deshaga la magia de un amor reflejado en las pupilas para crear la magia de un nuevo reflejo enamorado.
Obedeces mis órdenes apenas susurradas mientras me quito la ropa para calmar las urgencias de mi piel anhelante de tu piel desnuda... Tus manos a la espalda, la mirada baja, la pausada flexión de tus piernas para dejarte caer, levemente, contra el mundo, aplastado y dominado otra vez por tus rodillas... Mírame... Son mis últimas palabras antes de vendarte los ojos, de que tus labios perciban el roce de mi sexo como una invitación para tu boca, de que mis manos se enreden en tu pelo para marcar los compases precisos de cada movimiento de tus labios cercando la carne endurecida, atrapada, engullida, descarnada hasta el éxtasis del goce más profundo.
Tú vencida para alzarme, para hacerme gigante en tu propia pequeñez arrodillada, en tu veneración sin ataduras, en tu sensualidad postrada ante mis pies para anegar mi carne desde abajo, como una torrentera de deseo que se eleva hasta inundarme y ahogarme de gemidos placenteros...
















18 alunizaron:
Genial el relato...y muy muy morboso.
Cada día te superas.
;)
Bonito y ardiente blog, y como dice Lolita, está genial este relato. Leyéndolo me parecía estar escuchando a mi "Lobo" ;)
Con tu permiso te enlazo para no perderte la pista y poder pasar a visitarte de vez en cuando
Besitos miles,
Julia
A tod@s nos embrujas con tus palabras... casi dos años leyéndote Marcelo y no haces más que superar el poema anterior...
Enhorabuena a tí y a tu princesa... que la espera sea corta
:D Gracias
Es una delicia leerte, como siempre
Un besazo
La desnudez es el mejor vestido que podemos llevar.
Besos borrascosos
Marcelo. Soberbio.
Noqueada, me has dejado noqueada, te aseguro que he sentido todas y cada una de esas palabras que he leído.
Marcelo, tu debes ser extraterrestre o igual hiciste un pacto con el diablo, porque no puede ser que reflejes tan fielmente la maravilla de una sumisa frente a su Amo, si esas cosas no se pueden decir con palabras, excepto tu, claro, que lo haces siempre así de bien.
Un beso
Bufff, esa manera de entregarse me encanta... Sabes como escribir siempre cada relato, cada sentimiento, pues no dejas de provocar en mi sensaciones cálidas..
Un beso muy dulce mi querido Marcelo..
Orillas plácidas (referente a placer ;-) ) y a la vez salvajes, las tuyas.
Besos de Medusa. Si los resistes.
Marcelo. Maravilloso!!! sólo tu eíncreíble sensibilidad puede poner en palabras tan claras el sentimiento de una sumisa frente a su Amo. Siempre con esa forma tan bella de enaltecerla y hacerla única. Saludos a tu princesa
Besos y como siempre mi admiración y también la de mi Amo SIRALEJANDRO a quien suelo leerle tus post bellísimos, como antes le leía tus cuentos que encontraba por la web.
Muchos besos de flordelis{SAA}
Sin palabras dejaste en sequía todo.
Besios.
Ainss mi dulce Marcelo, leerte y cerrar los ojos es sentir cada letra clavada en los sentidos..
Sabes que me encanta leerte ..
Besos muy dulces..
Dios!!!
Había olvidado la belleza de tus palabras... perdida en mi maremoto invisible hace tiempo que no llegaba hasta ellas.
Sutilidad, sensualidad y un amor incalculable es lo que transmiten.
Ojala la realidad me regalara algunos segundos de tanta entrega.
Admiro tus frases, y no solo por el erotismo con que las hilas si no por la pasión que pones en ellas.
Besos desde mi alma.
Hola Marcelo, pasaba por aquí a perderme entre tus letras para ver si aprendo a complacer a mi Lobo, pues últimamente está muy enfadado conmigo :(
A ver si te animas y escribes algo nuevo, pues me encanta leerte.
Muchas gracias por aterrizar en mi isla... Es para mí todo un placer saber que te gustó.
Besitos miles y un abrazo a tu princesita
¡Acabo de recordar que olvidé no echarte de menos!
Acabo de recopilar todas y cada una de las lágrimas que me has provocado, todas y cada una de las emociones que se me han derramado; he contabilizado todos los abrazos de bits que me has dado y todas las palabras silenciosas que me has susurrado; he contado una a una todas las veces que me he reído contigo y todas las sonrisas emocionadas que me has provocado...
¡Y no ha servido de nada! He intentado llenar mi cabeza de números y cuentas para no echarte en falta...
¡Pero es que cuanto más cuento más quiero contar! Más lágrimas quiero que me provoques, más sonrisas, más risas, más emociones,... más, más, más...
Resulta que es peor el remedio que la enfermedad...
¡Eres grande, Marcelo!
¡Te echo tanto de menos!
Tu princesa te ensalza... lo dicho, eres muy grande...
Llevo mucho tiempo teniendole como ese remanso de paz... leerle es lo que tiene... pierdes la noción del tiempo... gracias por continuar aqui, gracias por esa paz que me transmite...
Musus
Eres completamente increible. Desde que he descubierto tu blog no he parado de leerlo, de principio a fin en un día ¡No podía despegarme de la pantalla!
Eres el escritor que más sentimientos me ha transmitido con sus textos, con el que más he comprendido y descubierto.
Eres completamente fantástico, con tus palabras provocas pasión, amor, tristeza, comprensión, fantasía, ilusión...
Aqui tienes a una nueva seguidora, espero que actualices pronto.
Te admiro.
es la segunda vez q veo este blog y lo encuentro de lo mas lindo, me he tomado el atrevimiento de enlazarlo al mio, si hay algun problema en ello le pido por favor que me lo haga saber, mis respetos para Usted.
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